MAS DE LO MISMO

Hay ocasiones en las que me río un poco con lo que aparece en las noticias. En estos días tenemos la visita de Ennio Morricone, que como todos "saben" es autor de un sinnumero de bandas sonoras de películas (alrededor de quinientas es lo que dicen en la televisión). Los último hechos han reafirmado en mi la férrea convicción que en Chile se ha instaurado la cultura huachaca. La misma que enorgullece a los organizadores del festival que año a año realizan, con la elección de la respectiva reina huachaca. Ahora, resulta que el veterano compositor ha venido a Chile para dirigir en un show sin costo y ¡Oh, sorpresa!, se nos llenó el país de fanáticos de Morricone, colas de kilómetros de personas esperando para obtener un ticket de cortesía. Hasta ahí vamos bien, pero esto de la existencia de desórdenes y desmanes en la espera, ¡Por favor!, no olvidemos que estamos en presencia de un compositor con más de cuatro décadas de trayectoria, que no sólo ha compuesto la banda sonora de La Misión o Cinema Paradiso, muy ligado a la música sinfónica. Entonces no entiendo la aparición de gente que no va más allá de escuchar a los RBD, Sin bandera o Calle 13 en las colas de repartija de entradas, solo falta que aparezca alguna histérica gritando !Ennio, mijito rico, te amo!!! y que más encima llore en cámara....Jajajajajaja. Pero no bastando con esto, ahora aparecieron especuladores "revendiendo entradas por internet"...uffff...así de faltos de respeto, así de picantes, así de fieles representantes de nuestro subdesarrollo cultural.
Pero no importa nos dirán los defensores del "huachaquismo", nosotros debemos sentirnos orgullosos de nuestra gente, de nuestro pueblo, porque eso es lo que nos da la identidad como nación. Pero yo les hago, entonces, la siguiente pregunta. ¿Cuántos mapuches o pascuenses están haciendo la cola? ¿Cuántos mapuches o pascuenses forman parte de la red de tráfico de entradas para el concierto de Morricone?.
Yo tengo claro que una cosa es ser huachaca y otra muy distinta es ser un pobre huevón.