Historia 1
Un hombre en su auto, se encuentra detenido en un a esquina esperando a que el semáforo cambie a verde, de repente es impactado por la parte trasera por un camión, el cual en el acto se da a la fuga. Por suerte, casi al instante llegan dos motoristas de carabineros y al notar que ha habido un accidente, se detienen y se acercan al atolondrado conductor, para indagar el hecho. El hombre les cuenta lo que ha ocurrido y para su sorpresa, los funcionarios policiales le dicen que será conducido al hospital más cercano para practicarle el examen de alcoholemia, por la responsabilidad que le pudiera caber en el hecho. Cuento corto, al otro día el hombre al tratar de tramitar que su seguro le responda por lo daños sufridos en el automóvil, recibe como respuesta que debe esperar el resultado de la alcoholemia, ya que de ser positiva, su contrato establece que la compañía de seguros queda eximida de responsabilidad de cubrir los gastos.
Historia 2
Se encuentran en el mall, un hombre con un matrimonio de amigos.
- ¿Cómo han estado?
- Bien- responde el marido
- Y cómo esán los niños
- Bien oye - dice la esposa- sólo nuestro hijo menor está un poco complicado de salud
- No me digas y qué le ocurre
- Está con herpes en la boca y garganta, no puede hablar, comer ni dormir desde hace tres días
- ¿ Y ahora, está hospitalizado me imagino?
- No
- ¿ Y dónde está?
- En la casa, acostado, que se parte llorando.
-¿ Y está solo?
- Sí
- ¿Pero y ustedes qué hacen acá, que no están acompañándolo?
- Mira, preferimos salir porque no queremos verlo sufrir, nos hace mal.
Historia 3
¿Qué tienen de interesante estas tres historias?
Que todas son reales.
La primera ocurrió en diciembre en Quilpué, la segunda me ocurrió a mi con un matrimonio de amigos en el mall de Viña hace una semana, la tercera ocurre con miles de familias anónimas, todos las noches, a lo largo de todo el territorio nacional, en los lugares alejados del centro de las ciudades, lugares a los que muchos les cuesta aceptar que existan. Así de absurdos somos......
