Hoy amanecí con ganas de escribir algunas cosas que dan vueltas en mis pensamientos a momentos. Al que quiera gastar algunos minutos de su tiempo, que lo lea y al que no que se vaya. Algunos dicen que estamos inmersos en el caos y que uno de esos sería el motivo por el cual las preguntas "duras" que desde pequeños nos comenzamos a hacer, tales como: qué somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos siempre se quedarán sin respuesta, porque entre otras cosas nunca hemos de llegar al fondo de ninguna "verdad universal" porque en todo ronda un grado de incertidumbre, que impide llegar al fin de un misterio.
Estos temas, sin lugar a dudas, son el alimento intelectual para diversos grupos que se encuentran en la carrera por las respuestas a los grandes misterios.
Para nadie es un secreto que el afán de conocimiento del espíritu humano se ha ido concentrando en grandes tendencias, que a través del tiempo se han ido imponiendo y llegan a convertirse hoy en los grandes referentes que ayudan a nuestra especie en la constante búsqueda de estas preciadas respuestas. Al final veremos como nos vamos complicando la existencia, sin necesidad de ayuda.
La ciencia, que no es otra cosa que la aplicación de un método, denominado sorprendentemente, el método científico, para la creación de conocimiento a partir de la comprobación de hipótesis, mediante la aplicación de experimentos, que confirmen o desechen la hipótesis.
Para que no nos compliquemos, vayamos por partes, es decir, para quienes no lo sepan comenzaremos aclarando que es una hipótesis, diciendo que es la que se establece provisionalmente como base de una investigación que puede confirmar o negar la validez de aquella, vale decir, con el método científico primero analizamos una situación determinada y de acuerdo con ello lo que hacemos es encontrar una explicación de lo que creemos que ocurren mediante la formulación de un supuesto, que es la hipótesis, con la condición que con posterioridad esta afirmación la podamos confirmar experimentalmente.
RELIGION
Ya muchos deben haber deducido que nuestro segundo lugar lo ocupa la religión, de la que también daremos una definición que nos permita entender de qué estamos hablando y que la entenderemos como el conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto.
Cuando uno lee esta definición y la compara con la de ciencia puede tender a creer que ambos conceptos se refieren a cosas distintas, pero rápidamente daremos con el principal punto de conflicto, la existencia de Dios. Para la religión Dios es el inicio y le fin, es donde encontramos las respuestas sin necesidad de recurrir a la alambicada elaboración de hipótesis para dar con las soluciones, por el lado de la ciencia escuchamos que la existencia de Dios no se puede comprobar científicamente, la religión nos dice que eso es cosa de fe, el que quiera creer debe creer sólo porque sí. ¿Punto para la ciencia? Quedamos aquí y lo dejamos para el epílogo.
Pero existe otra tendencia, menos comentada, más quitada de bulla, que todavía no hemos ni siquiera nombrado la filosofía, sí como lo leen, filosofía y antes de adentrarnos en tema, diremos que la filosofía es el conjunto de saberes que busca establecer, de manera racional, los principios más generales que organizan y orientan el conocimiento de la realidad, así como el sentido del obrar humano.
¿Qué? ¿Pero nos habían dicho que la filosofía se preocupaba de la esencia de las cosas, de las materias que no eran tocadas por la ciencia? En nuestros tiempos de escolares, nos definían filosofía como la amistad por el conocimiento, pero rápidamente nos aclaraban que la filosofía se preocupaba de “ciertos” conocimientos, o sea, la cosa no es al lote no más.
Ya. Para no dar la lata vamos a pasar al contexto analítico de lo que ha dado razón de ser a estas líneas…
EL ANALISIS MISMO
Para ello, en primer lugar, dejo claro de entrada que mi idea no es dar ni a favor ni en contra de la ciencia, religión o filosofía. Lo mío se trata de nos echemos un pequeño vistazo a nosotros mismos y con algunos ejemplos trataré de dejar lo más claro posible mis argumentos.
Advierto que aun es momento de dejar hasta aquí la lectura y pasar a ver lo videos, que están muy entretenidos….
Esto es para los que han persistido.
Acá vamos…con pequeños y simples ejemplos iremos viendo porqué nos complicamos la vida, a los hipersensibles mejor paren acá y vayan al canal del tiempo.
Resulta que no deja de sorprender que, a través del tiempo, los abultados cerebros humanos, los que poseen la más alta encefalización entre los primates, han ido desarrollando o descubriendo (no quiero pisar callos) distintas maneras de buscar de manera perpetua respuestas a los grandes misterios ya mencionados y hoy por hoy nos encontramos con la coexistencia de tres alternativas que, en la realidad, compiten por adueñarse del modelo a aplicar.
A todo esto, y sólo como para no enredar más la línea argumentativa central, dejaremos fuera al arte, entendida como manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros, si se percantan, la definición da para mucho, pero como dije, al menos en esta ocasión, el arte está fuera.
Entonces por u n lado tenemos lo científico, lo que objetivamente se aceptará como verdadero, lo que se sustentará en la comprobación mediante experiencias repetibles para la generación de conocimiento. No hay que ser demasiado brillante para entender que el conocimiento científico va entonces, desarrollándose de manera progresiva y de cuando en cuando ocurren fenómenos de debacle de teorías, surgimiento de otras nuevas, etc. Pero lo interesante está en el término “objetivo”, entendiéndolo como algo que existe realmente, fuera del sujeto que lo conoce. Leyeron bien: “realmente”. ¿Se dan cuenta? Acá la ciencia postula la no existencia real de ciertas entidades, sean físicas o abstractas, fuera del sujeto que las conoce, como el ejemplo que dábamos de Dios.
Pero sigamos y veamos como ocurre la aceptación de una verdad científica en la actualidad. Para la ilustración de quienes no estén familiarizados con el mundo científico, la divulgación de los descubrimientos se realiza a través de publicaciones científicas, como por ejemplo, la revistas “Nature” o “Science”, en estas publicaciones existe lo que se denomina un comité editorial, conformado por científicos de reconocido prestigio en sus respectivos ámbitos.
Por otro lado, cuando algún investigador ha realizado, o dice haber realizado, o cree haber realizado algún descubrimiento envía un borrador de su investigación conocido como “paper” en la jerga ad hoc. Este borrador es enviado a evaluadores independientes conocidos como “pares”, los cuales tienen la peculiaridad de actuar en forma anónima, en lo que respecta al investigador interesado en que su investigación sea publicada.
Para hacer el cuento corto, los pares revisan el material entregado por el investigador y pueden rechazarlo, hacer observaciones, o aceptarlo sin objeciones. Una vez hecho esto se recomienda la publicación y así ha pasado un filtro muy importante para la aceptación de sus resultados.
¿Extrañados? Es así como opera el sistema. Es decir, es u reducidísimo grupo el que inicialmente acepta los resultados.
También ocurren otras situaciones dignas de comentar, por ejemplo, es el caso de las “teorías ampliamente aceptadas”, para eso traigo a colación el tema de la evolución de las especies. Insisto que sin el ánimo de polemizar con los evolucionistas o antievolucionistas, hasta el momento no existe ningún experimento que respalde la teoría de la evolución de las especies.
El trasfondo último de esta teoría es el nacimiento de nuevas especies a partir de otras, y miren para que vean como función a le teoría les daré la respuesta evolucionista de la pregunta “¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?” Los interesados en conocer la respuesta, sírvanse dirigir sus miradas a la entrada llamada "HUEVO O GALLINA ", por favor.
Por el lado de la religión, no nos quedamos atrás tampoco y como veremos también por ese lado se "cuecen habas". Por ahí de repente en mis momentos de ocio, me dedico a husmear. Una vez leyendo la historia del Santo Sudario, leía algo acerca de las pruebas que le han hecho para demostrar su autenticidad.....y esas pruebas son nada menos que respaldadas por experimentos científicos, como el caso del carbono 14 que nos podría indicar la antigüedad de esta pieza. O sea, cuando es conveniente, los religiosos recurren a la ciencia en la medida que esta última pueda servir de apoyo a las verdades enunciadas por alguna religión.
De nuestros amigos filósofos, poco o nada diremos, porque ellos si que están perdidos en el tiem po y el espacio. Desgraciadamente hoy, ya no existen las personas que puedan integrar los conocimientos. Así la filosofía queda relegada a un rincón, ocupando un lugar casi inexistente en nuestro mundo.
Así de a poquito nos vamos complicando la existencia. Es el caos que se apodera de nuestras sociedades. Un desorden que poco a poco ha alcanzado el espíritu y la esencia del ser humano. Cuando pienso en las brutalidades que vemos día a día, me doy cuenta lo difícil que es poder lograr algo verdaderamente "razonable" en el género humano.
HUEVO O GALLINA (LA PRIMERA GRAN RESPUESTA)
Esto parece chiste, pero a través de los años, tarde o temprano llega a mis oidos la pregunta recurrente. ¿Qué estuvo primero, el huevo o la gallina?. Y por más esfuerzos que han hecho los interrogados, siempre el tema queda en el aire...pareciera ser una de las famosas preguntas sin respuesta, pero no...
Así es, hoy a lo menos ya tendrán una respuesta clara frente a esta pregunta tan profunda y compleja.
Supondremos la siguiente situación; las gallinas no siempre fueron gallinas, sino que provienen de otra especie que llamaremos “pre-gallina”, la cual se caracterizaba por poseer una sola diferencia con las actuales gallinas y era que poseían cuatro patas y que por evolución pasó a transfmormarse en la actual gallina.
Imaginemos entonces, una población de pre-gallinas, todas ellas con cuatro patas. Pues sucede que en un instante determinado de la existencia de las pregallinas aparecieron por motivos de diversa índole, individuos machos y hembras que sufrieron una mutación a nivel de sus células germinales. Ojo con lo que digo, y lo repito, a nivel de las células germinales, que son aquéllas que originan los gametos. Esta mutación provocaba la desaparición de un par de patas de la pre-gallina, por lo tanto, de la combinación de los gametos de estos individuos surgiría una nueva especie de dos patas, la gallina. Pongan atención que he sido cauteloso y he dicho que los gametos de ambos padres poseen mutación, de este modo, nos aseguramos que el ser que nazca sea fértil y no un híbrido estéril.
Entonces,he aquí la respuesta, antes de que la gallina pisara la tierra, existió un huevo que la poseía, pero quien puso ese huevo no era gallina, sino pre-gallina. Desde un punto de vista evolucionista fue primero el huevo.
